Colgó hoy el ministerio de Sanidad las cifras de abortos en su página Web, en previsión que salgan los datos del paro (que dicen todos que van a ser horrorosos, y de ahí que los datos de los abortos -que se tenían desde mayo- los publiquen ahora, para distraer la atención).
Y llama la atención algunas cifras escandalosas. Por ejemplo, que tengamos el 10% de todos los abortos de Europa. Que en cuatro años hayamos duplicado el número de abortos. Que de los 117.138 abortos de 2007 la nada desdeñable cifra del 96% de las mujeres adujo el problema de salud, como si tuviéramos una medicina tercermundista. El tan cacareado argumento de violación machista que pregonan los proabortistas se quedó en nada: 10 mujeres, es decir, el 0,0001% del total. Y lo que ya es el colmo: Tanto pregonar la maravillosa sanidad pública que hay, y resulta que el 97,91% de los abortos se realizó en clínicas privadas. Pero es que allí a lo mejor dan más facilidades para saltarse la ley.
Pero lo que acongoja de verdad es que hay 500 abortos practicados a niñas menores de 15 años. Y para 14 de ellas era ya su segundo aborto, y una de ellas tenía nada menos que tres abortos anteriores.
Algo muy serio está fallando en esta sociedad cuando nos encontramos con 500 niñas sometidas a algo tan traumático como el aborto. Ha fallado la educación sexual, ha fallado la prevención, pero sobre todo lo que ha fallado es tanta insistencia en presentar el aborto como algo normal, trivial y hasta deseable, porque es "progresista".
Va la ministra de "igualdad" (no sé de qué) a echar agua a su molino, para proclamar que hay que ampliar el aborto, cuando lo que debiera hacer es educar mejor para que unas niñas no llegasen a quedar embarazadas. Pero a lo mejor es que 500 niñas le parecen poco, quizás 500 abortos a esas edades no sea lo suficientemente progresista. Y es que recordemos que esta señora quería que las niñas pudiesen abortar sin que se consultase siquiera a sus padres.
Lloro por 500 niñas que han sufrido un trauma terrible por culpa de unos desaprensivos que no las han enseñado cómo evitar quedar encintas, y que luego han trivializado la muerte de los que pudieran haber sido sus hijos. Y lloro también 500 niños que jamás han llegado a nacer.. con otros 116.638 que tampoco verán la luz. Por el egoísmo que nos inculcan. Por la apología de la muerte que se vende como "progresista". Y en vez de intentar remediarlo, piden más. El año que viene, quizás sean 1.000...